EL CREYENTE Y LAS AUTORIDADES CIVILES (1 Pedro 2:13) | Pastor Carlos Goya
La relación entre el cristiano y el gobierno civil ha sido motivo de confusión a lo largo de la historia. Algunos han pensado que la fe cristiana exige una obediencia absoluta al Estado. Otros han concluido que, puesto que Cristo es nuestro Rey, ninguna autoridad humana merece nuestra sumisión. Sin embargo, la Escritura rechaza ambos extremos. El creyente pertenece al reino de Cristo, pero sigue viviendo en medio de las estructuras civiles que Dios mismo ha establecido para el gobierno temporal de la sociedad. El apóstol Pedro nos enseña cómo debe vivir un ciudadano del cielo mientras todavía habita bajo gobiernos terrenales.


