CUANDO MI CULTO A DIOS SE CONVIERTE EN UNA RUTINA (Malaquías 1:10) | Pastor Carlos Goya
Después de haber recibido la tierra prometida bajo el liderazgo de Josué, Israel vivió una historia marcada por la desobediencia. Tras la división del reino en norte (Samaria) y sur (Judá), ambas naciones cayeron en idolatría, inmoralidad e injusticia. Esto llevó al juicio de Dios: primero el cautiverio asirio del reino del norte en el 722 a.C., y luego la caída de Judá en el 586 a.C. bajo los babilonios, quienes destruyeron el templo y deportaron al pueblo. Sin embargo, Dios mostró misericordia y permitió el regreso del remanente en tiempos de Esdras y Nehemías, donde se restauró el templo y el pueblo volvió a buscar a Dios, dejando atrás la idolatría.
Pero en los días de Zacarías y Malaquías (aprox. 450 a.C.), el fervor inicial había disminuido. Aunque el templo funcionaba, la adoración se volvió una rutina vacía que desagradaba a Dios. A través del profeta, el Señor expresó su rechazo a ese culto mecánico. Esta advertencia resuena en nuestros días: muchos creyentes comienzan con celo, pero luego caen en la rutina espiritual y autosuficiencia. El llamado sigue vigente: ¿cómo está realmente tu relación con el Señor?
Mensaje predicado en la IGLESIA CRISTIANA TORRE FUERTE el 24 de enero del 2010.







