CUANDO NADIE SE PONE EN LA BRECHA (Ezequiel 22:30) | Pastor Carlos Goya

La expresión “ponerse en la brecha” es conocida entre los creyentes y muchas veces se utiliza para hablar de la oración y la intercesión. Y aunque esa idea está presente en Ezequiel 22:30, el contexto nos muestra que las palabras del Señor tienen un alcance mucho mayor. Dios está contemplando a Jerusalén en un estado de profunda corrupción espiritual: los profetas habían abandonado la verdad, los sacerdotes habían profanado lo santo, los gobernantes practicaban injusticia y el pueblo persistía en su pecado.

Es en medio de esa condición que Dios declara: “Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra”. Había una brecha que debía ser reparada y una responsabilidad que nadie estaba asumiendo. Por eso, para comprender qué significa ponerse en la brecha y cómo este pasaje puede instruir a la iglesia de hoy, primero debemos mirar qué había sucedido en Jerusalén, qué clase de hombre estaba buscando Dios y por qué finalmente declaró aquellas solemnes palabras: “y no lo hallé”.

Video del sermón