LA SALVACIÓN ES DE JEHOVÁ (Salmo 3:3) | Pastor Carlos Goya
Cuando alguien me dice que todo le sale bien, que todos sus negocios están en crecimiento, que toda su vida está asegurada, que aún su familia está en completa seguridad, la pregunta que viene a mi mente es: ¿estará Dios llamándole a él? Porque cuando Dios llama, Él quita de delante de ti todo aquello en lo que confiabas, desmorona las seguridades que levantaste, y te deja ver tu fragilidad. Así le sucedió a David: rodeado de enemigos, traicionado por su propio hijo, sin refugio humano, tuvo que reconocer que solo en Dios había salvación. Y así también te sucede a ti: Dios quiere mostrarte que nada de lo que tienes puede sostener tu alma, solo Cristo puede salvarte.











