YO SOY LA LUZ DEL MUNDO (Juan 8:12) | Pastor Carlos Goya
El hombre teme naturalmente a la oscuridad, porque en las tinieblas no puede ver el peligro, no puede encontrar el camino y termina perdido. Pero hay una oscuridad más terrible que la de la noche: la oscuridad espiritual. Puedes tener ojos físicos y aun así no ver la verdad; puedes pensar que estás bien, mientras avanzas hacia la condenación. Y es precisamente en medio de ese mundo oscuro que Cristo declara: “YO SOY la luz del mundo”.






