UNA IGLESIA INSTRUIDA Y MULTIPLICADORA (Hechos 19:10) | Pastor Carlos Goya
El discipulado es fundamental, pero la iglesia no hace el mayor esfuerzo de discipularse para discipular. Muchos desean servir, pero pocos desean formarse; anhelan fruto sin haber cultivado raíces profundas en la Palabra. En Éfeso, sin embargo, vemos una obra distinta: una iglesia que aprendió antes de enseñar, que se dejó instruir por la verdad, y que, al ser purificada por ella, se convirtió en instrumento poderoso para la expansión del evangelio.











