JOSUÉ Y LA RENOVACIÓN DEL PACTO CON DIOS (Josué 24:22) | Pastor Carlos Goya
En el estudio anterior vimos a Israel después de una grave ruptura del pacto, cuando el pecado del becerro de oro provocó la confrontación y el juicio de Dios. Josué 24 presenta una situación diferente. Israel ya se encuentra establecido en la tierra prometida y ha experimentado durante años la fidelidad de Dios. Sin embargo, al final de su vida, Josué reúne al pueblo en Siquem para confrontarlo con una cuestión fundamental: ¿a quién servirá Israel?
Por eso, el énfasis de este episodio no está principalmente en la restauración después de una caída abierta, como ocurrió con Moisés, sino en la renovación de una fidelidad exclusiva a Dios frente a toda lealtad rival. Dios comenzará recordando todo lo que ha hecho por su pueblo y, sobre la base de esa gracia, lo llamará a quitar los dioses ajenos, inclinar su corazón hacia Jehová y renovar su compromiso de servirle y obedecerle.

