EL AMOR QUE NACE DE LA PALABRA INMORTAL (1 Pedro 1:22-25) | Pastor Luis Falquez
Los creyentes regenerados por la obra del Espíritu, al haber purificado sus almas mediante la obediencia a la verdad, son llamados a expresar esa nueva vida en un amor fraternal sincero y ferviente, conscientes de que todo lo humano es fugaz como la hierba y su flor, pero la Palabra de Dios —la semilla incorruptible por la cual nacieron de nuevo— permanece para siempre y es precisamente el mensaje del evangelio que les fue anunciado.





