LA FIDELIDAD DEL DIOS SANTO (Éxodo 20:14) | Pastor Carlos Goya
Vivimos en una época donde la inmoralidad sexual ha dejado de considerarse un pecado para convertirse en una forma de expresión aceptada y promovida por la sociedad. El adulterio, la fornicación, la pornografía, las relaciones sexuales fuera del matrimonio y toda clase de impureza son presentadas como algo normal e incluso deseable. Sin embargo, el séptimo mandamiento nos recuerda que Dios no ha cambiado. Él sigue siendo santo, y su diseño para el matrimonio y la sexualidad permanece inalterable











