AVANZANDO A LA MADUREZ SIN PERDER EL FUNDAMENTO (Hebreos 6:1-3) | Pastor Carlos Goya
La vida cristiana no fue diseñada para permanecer en la infancia espiritual. Dios no salva al pecador para dejarlo detenido en los primeros pasos de la fe, sino para conducirlo al crecimiento, a la firmeza doctrinal y a la madurez en Cristo. En estos versículos que hemos leído, el Espíritu Santo exhorta a creyentes que ya habían recibido suficiente enseñanza, pero seguían necesitando lo básico una y otra vez. El problema no era el fundamento, pues los cimientos son indispensables; el problema era no edificar sobre ellos.











