BIENAVENTURADOS LOS CIUDADANOS DEL REINO (Mateo 5:3) | Pastor Carlos Goya
Las bienaventuranzas constituyen el retrato espiritual del ciudadano del Reino de Dios. No son requisitos para obtener la salvación, ni una escalera de méritos para alcanzar el cielo. Son la evidencia visible de la obra invisible de la gracia en el corazón regenerado. El mundo llama bienaventurado al fuerte, al rico, al satisfecho y al exitoso; Cristo llama bienaventurado al quebrantado, al arrepentido, al manso y al perseguido. Las bienaventuranzas responden a una pregunta fundamental: ¿Cómo es la vida de aquellos que han sido transformados por el Rey y hechos ciudadanos de su Reino?