JUSTICIA QUE CONDENA Y GRACIA QUE SALVA (Levítico 24:17) | Pastor Carlos Goya
“Ojo por ojo, diente por diente” declara que Dios no ignora el pecado y que toda ofensa demanda justicia. Sin embargo, cuando escuchamos al Señor decir: “no resistáis al que es malo… al que te quite la túnica, dale también la capa”, podría parecer que la justicia se ha debilitado. Pero no hay contradicción ni cambio en el carácter de Dios. En la cruz vemos que la justicia no fue suspendida, sino plenamente satisfecha, y que Cristo mismo encarnó sus palabras, soportando el agravio y recibiendo el castigo que nosotros merecíamos.









