LLAMADOS A SER TEMPLO Y SACERDOCIO (1 Pedro 2:4-8) | Pastor Luis Falquez
Al acercarnos a Cristo por la fe, los creyentes somos hechos piedras vivas, incorporados por Dios a una casa espiritual cuyo fundamento y centro es Jesucristo mismo; y, a la vez, somos constituidos sacerdocio santo, llamados a ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Él. Este pasaje define nuestra identidad redentiva y comunitaria: no un templo material, sino un pueblo edificado sobre Cristo, la piedra escogida por Dios, que para los creyentes es fundamento seguro, pero para los que desobedecen se convierte en piedra de tropiezo y de juicio.











