CRISTO EL HIJO FIEL SOBRE LA CASA DE DIOS (Hebreos 3:1) | Pastor Carlos Goya
El autor de Hebreos escribe a creyentes que enfrentan presión, cansancio espiritual y el peligro de retroceder. En ese escenario, la tentación no es necesariamente abandonar abiertamente a Cristo, sino dejar de considerarlo con la seriedad, reverencia y atención que Él merece. Por esta razón, el Espíritu Santo fija la mirada de la iglesia en la persona de Cristo. La perseverancia cristiana no comienza con exhortaciones morales, sino con una correcta visión de quién es Cristo y de nuestra relación con Él.











