EL ALTAR DE ABRAHAM Y LA ALTIVEZ DE LOT (Génesis 13:1) | Pastor Carlos Goya
Lo que ve el incrédulo siempre se convertirá para él en su tierra firme; pero para el caso de los que creen, no será así, porque su seguridad no descansa en lo que los ojos alcanzan a mirar, sino en las promesas invisibles y eternas de Dios, que se cumplen en Cristo Jesús. Lot alzó sus ojos y vio la tierra fértil de Sodoma, fértil pero desagradable a Dios. Abraham quedó con la contraparte: un terreno seco y menos atractivo a la vista, pero confirmado por la Palabra del Señor, agradable a Dios y seguro en la fe.











